


El Real Madrid está a dos pasos de conquistar la Liga. ¡Quién lo iba a decir hace apenas dos meses y medio! Cuando el 7 de marzo caía eliminado de la Champions ante el Bayern, era cuarto de la Liga a seis puntos del Sevilla, a cinco del Barça y a dos del Valencia y tenía que visitar ese sábado el Camp Nou... nadie daba un duro por el plantel dirigido por Fabio Capello. Pero es que ni desde dentro del propio club, que incluso intensificó y filtró conversaciones con entrenadores para relevar al italiano al final de temporada. Pues bien. El Real Madrid empató a tres en Barcelona e incluso mereció ganar al actual bicampeón liguero, a quien sólo el 'hat trick' de Messi evitó de una derrota que hubiese sido tan dolorosa como inesperada. Y a partir de ahí el equipo enderzó el rumbo. Once jornadas, con diez victorias y el liderato es cosa suya. Varias cosas han cambiado para que se haya dado esta situación. Y, como en los pasatiempos de toda la vida, vamos a intentar descifrar las siete claves de esta espectacular remontada. Como diría aquél... busquemos las siete diferencias. BECKHAM. Antes: En enero fue castigado por anunciar su fichaje por Los Angeles Galaxy y estuvo un mes sin entrar en las convocatorias de Fabio Capello. Después: Volvió en febrero, fue entrando poco a poco en el equipo y se ha convertido en una de las claves de la remontada, con su profesionalidad, su lucha y, sobre todo, sus asistencias de gol, determinantes en las últimas jornadas: a Raúl ante el Deportivo, a Robinho en Huelva, a Sergio Ramos en Blbao y al propio central madridista ante el Valencia. De hecho, es el mejor 'asistente' del equipo junto a Guti, con seis pases de gol cada uno. EMERSON-DIARRA. Antes: Ni se acababan de adaptar el uno al otro, ni el juego del equipo era fluido con ellos en el doble pivote. Y eso que Capello insistió e insistió. Después: La mejoría del brasileño y del malí ha sido significativa y han aportado solidez a la medular madridista cuando más la necesitaba el equipo, lo que se ha constituido como uno de los bastiones de la remontada. Hasta el Bernabéu ha acabado ovacionando al brasileño, uno de los futbolistas más protestados y pitado durante los dos primeros tercios de la temporada.ROBERTO CARLOS. Antes: Tras una irregular campaña, con más lesiones que nunca, el colmo llegó en Munich, cuando un error suyo propició el gol de Makaay nada más empezar el partido de vuelta, lo que dejaba ya al Madrid eliminado. Las críticas fueron feroces y el brasileño, con otra lesión, desapareció del 'mapa'. Después: Su vuelta al equipo ha llegado en el momento oportuno. Su salida del club en junio parece clara, él mismo la ha confirmado, y no podia tener un final así. Así que el lateral brasileño se recuperó de sus dolencias, entró en el once en Huelva y apareció en el último minuto del partido ante el Recreativo para, tras recorrerse todo el campo, marcar el gol definitivo que suponía retener el liderato y seguir al frente de la Liga. RAÚL. Antes: Tres goles en las primeras veintiocho jornadas de Liga era el pobre balance de Raúl en los primeros siete meses del campeonato. Después: Pero el capitán ha resurgido de sus cenizas, como el Ave Fénix, y desde el encuentro ante Osasuna ha encadenado cuatro goles, todos con su contraprestación en puntos, salvo el del Sardinero. Especialmente importante los marcados ante el Espanyol, que iniciaron la remontada tras el 1-3 del descanso, y el del sábado ante el Deportivo, que volvía a poner al Real Madrid por delante en el marcador... dos minutos después del empate de Capdevila. Además, su capacidad de sacrificio sigue intacta y su liderazgo en el equipo y su conexión con la grada han vuelto a resultar imprescindibles e impagables. La mejor versión del Gran Capitán ha vuelto en el mejor momento. HIGUAÍN. Antes: Llegó en el mercado invernal, coincidiendo con la marcha de Ronaldo a Milán. Las comparaciones, siempre odiosas, fueron inevitables. Y encima el argentino no acertaba con la portería contrario, fallando claras ocasiones partido tras partido. Después: Se estrenó en el Vicente Calderón, rescatando un punto para los blancos que fueron superados claramente por sus vecinos. Pero su aparición estelar ha tenido lugar en esta recta final, con el gol del 4-3 ante el Espanyol en el últmo suspiro y su jugadón en Huelva que dio lugar al gol de Roberto Carlos... también con el tiempo casi cumplido. EL SANTIAGO BERNABÉU. Antes: Diecisiete puntos dejó escapar el Real Madrid en sus doce primeros partidos de Liga en casa, con un balance de cinco victorias, cuatro empates y tres derrotas... ante Celta, Recreativo y Levante. De los peores números de su historia. De hecho, antes de comenzar la remontada, los de Capello sólo fueron capaces de ganar un partido en las últimas cinco presencias ante su afición... curiosamente, ante el Zaragoza, su próximo rival. Después: Tras el empate en el Camp Nou, plantilla y club se conjuraron para darle la vuelta a la situación y lanzaron la campaña de 'Juntos podemos'. Dicho y hecho. Victoria ante el Nástic por 2-0, primera holgada desde la undécima jornada, y a partir de ahí fueron cayendo de forma consecutiva Osasuna, Valencia, Sevilla, Espanyol y Deportivo. Y la afición, además, se ha convertido en el auténtico jugador número 12. ESPÍRITU DE EQUIPO. Antes: De ser un equipo perdedor e incapaz de remontar un resultado adverso, como el propio Casillas reconoció la pasada semana, y de presentar un balance goleador paupérrimo, de hecho en las catorce jornadas anteriores a la visita al Camp Nou apenas anotaron once tantos... Después: El conjunto de Capello, otro de los grandes protagonistas del cambio, ha pasado a mostrarse como un auténtico bloque, con un espíritu de equipo similar al que siempre ha sido una constante en la historia del club, incluso con juego incluso por momentos, con capacidad para remontar resultados adversos o igualados, como ante valencianistas, sevillistas, espanyolistas, recreativistas y deportivistas, y, sobre todo, con una mejoría ofensiva espectacular: veitinueve goles en las últimas once jornadas. Es más, lleva cinco jornadas consecutivas marcando tres o cuatro goles por partido.













